Material Puesto en línea en torno a la Campaña Libros Gratis para el 2000

 

La biblioteca de Hipersociología no es tal, en el sentido tradicional de la expresión.

Es simplemente un nodo, un punto modesto, un pequeño intento de contribuir desde nuestro acotado acerbo y campo de interés, a la constitución de una "Alejandría virtual" que no puede ser sino colectiva, tanto en sus sustratos materiales, como en los recursos humanos que la motoricen y posibiliten. Es sólo una suerte de biblioteca particular de puertas abiertas, es decir no particular sino pública, como públicas y solidarias han sido las cesiones de buena parte de los textos que recibimos para este fin, y se encuentran alojados aquí. Mencionar a Guillermo Rodríguez o Graciela Karababikian, en esta consecuencia, es simplemente una deuda de gratitud para con esta empresa que excede el ámbito en el que se aloja.

Aquí la textualidad fluirá libre no sólo de toda restricción monetaria, sino de argucias tecnológicas limitantes para el lector, del tipo del acrobat reader, de contraseñas, de la habituales invasiones publicitarias.

Un modo de contribuir a la campaña libros gratis para el 2000 que decidimos iniciar en el 96, y que constituye un emprendimiento colectivo, que va comenzando a realizarse de manera espontánea e inorgánica, pero vigorosa en la materialidad incontrastable de la textualidad en su estado más puro.

No se negará con esto la autoría. Por el contrario se enfatizará en la más vasta y compleja resultante de la reapropiación cultural, que se pretende cada vez más masiva. Sí se cuestionará el pretendido derecho de restringirla monetariamente por imperio de una burda extensión desde esta indiscutible propiedad intelectual, hacia la mercantilización, que no es sino la negación de toda intelectualidad, hacia el usufructo pecuniario del conocimiento, la belleza, la información.

Que nos detengamos en los textos, o lo extendamos hacia otras formas digitalizadas de la cultura, será una decisión más colectiva que corporativa, en la que el ancho de banda tendrá algo que decir al respecto, cualesquiera sean los plazos. Que esta experiencia, y las otras en curso, se amplíen o no, dependará mucho más de la vocación solidaria, que de mecenazgos, intereses particulares, inversiones y demás atajos.

Otra arena cultural es posible. He aquí sólo un pequeño grano de ella.

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