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Si alguna función significativa puede cumplir Internet,
es la de socializar radicalmente la información y la cultura,
no exclusivamente mediante la desaparición de las fronteras
físicas y la interacción en tiempo real, sino a
la vez poniendo a disposición de los usuarios, la totalidad
de la producción cultural presente y pasada. Contrariamente
a quienes sueñan con convertir a la red en un gran mercado,
sostenemos que éste es el gran obstáculo que se
interpone a una mayor difusión del saber, del arte, y
de la creación humana en general. Parte de esta tarea
distributiva está siendo acometida conforme avanza cualitativa,
y cuantitativamente la red.
Nuestra home page pretende ser un pequeñísimo
aporte en tal dirección. Pero queda mucho aún por
transitar, y este tránsito dependerá de muchos
más que de un simple puñado de entusiastas. Mas,
en efecto, el mercado se constituye en el gran escollo al acceso
ilimitado en tanto restricción monetaria para la realización
del valor de uso de los bienes. Sólo con dinero (cuya
posesión se encuentra en manos de una pequeña porción
de la humanidad) es dable acceder a su disfrute. Y es en este
último donde reside la única justificación
ética de su existencia: la satisfacción de alguna
necesidad humana, cualquiera sea ésta, de parte de su
deseo. Una enorme proporción de la cultura, particularmente
la de reciente producción, se encuentra doblemente atenazada
por el prescindible envoltorio de las moléculas, y luego
por la consecuente restricción a través de su valor
de cambio "molecular". La gran aduana del mercado,
impide de esta forma el desembarco de lo mejor de la producción
humana, bajo la figura ideológica del "estímulo"
que reportaría este anacronismo para la continuidad productiva.
Si algo refuta la existencia de Internet es esta tesis individualista,
violenta y restrictiva, que en nombre del propio provecho, niega
al resto sus resultados. Internet no surgió, ni se expande
por el motor del beneficio económico individual, sino
por el contrario, mediante la disposición desinteresada
de técnicos y productores de conocimiento y belleza, que
confían en la interacción humana en sí misma,
libre de la intermediación dineraria.
Dado que la actual tecnología no requiere de "packaging
molecular" alguno para difundir la cultura, el Seminario
de Informática y Sociedad se propone comenzar a sumar
esfuerzos para la realización de la Campaña Mundial
"Libros Gratis para el 2000". Se trata de comenzar
a debatir la digitalización de los libros con el objeto
de volcarlos en la red los primeros meses del año 2000
a la misma hora GMT, para evitar represalias de los defensores
del mercado y la violencia.
La tecnología no nos permite reproducir comida con
nuestras computadoras para socializar aquello de lo que algunos
disponemos y a tantos les falta. Pero sí nos permite hacerlo
con los bienes culturales. Pues manos a la obra. Será
necesario iniciar el debate entre los intelectuales, como por
ejemplo el nuevo carácter del concepto de propiedad intelectual,
royaltie, patente, etc, para lo cual esta home page servirá
de ágora. Estas líneas no pretenden sino comenzar
la discusión hasta dar forma definitiva a la campaña
presentando exclusivamente aquí su esqueleto ético
y filosófico, que reclama su encarnadura. Queremos dar
un gran impulso a la producción cultural mediante su difusión
masiva. Queremos terminar con el absurdo negocio de las moléculas
que restringen el acceso. Queremos privilegiar y sacar del ghetto
en el que se encuentran la producción artística
e intelectual. Aquí comienza el debate. ¿Qué
hacemos como autores?, ¿Cómo reproducirnos como
tales?, ¿Cómo participamos de la expresión
estética?, etc.
Entretanto, vayamos calibrando el OCR de nuestros scanners....
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