Salpicando el Ciberespacio.

Por Emilio Cafassi

 

I. Un poco de historia: de la página del seminario a una sociológica.

Hipersociología comenzó a ver la luz virtual(1) por primera vez en julio de 1996, como expresión electrónica del trabajo de investigación del Seminario de Informática y Sociedad de la Carrera de Sociología. Un mes después, fue presentada públicamente con una Mesa Redonda Inaugural en el auditorio de la Universidad, con personalidades invitadas e intervenciones consignadas en la sección Conferencia Inaugural del Seminario. Allí comienza esta historia. Desde entonces hipersociología mantiene un crecimiento sostenido (si bien no resulta todo el que anhelamos), ya sea cualitativa, o bien cuantitativamente(2). Su prehistoria, se remonta al deseo en nuestras cabezas: proyectos y desvaríos.

Aquella página del seminario pasó a ser una sección de ésta, la actual. Y es que así fue originalmente concebida esta home page, a la manera de un sitio de referencia sociológica permanente, en el que vayan registrándose las diversas actividades y avances del conocimiento, en la dirección de instalar la preocupación por los lazos virtuales, y participar activamente de su existencia, al menos hacia la comunidad vernácula de las Ciencias Sociales. El hecho de que las reflexiones aparezcan coaguladas en textos, no debe inducir a la suposición de que esta página resulta estática. Pretende combinar el clivaje que supone la producción literaria(3), con la actualización y la novedad, en aspectos más abarcativos que el del propio ciberespacio. Tampoco la circunstancia de que se alterne el formato curricular del seminario con una cátedra, ya que esto sólo adquiere una leve significación formal en la carrera de sociología. En última instancia nuestro timón persigue la estela crecientemente bifurcada de la sociología, navegando en los mares de la cultura, cosa que nos permite una amplitud de contenido, que encuentra sólo el límite de nuestras propias fuerzas. No es por tanto, sólo una biblioteca virtual, ni una página de novedades, sino un tipo de intersección entre ambas, tanto en sentido literario, como de práctica académica, con las limitaciones gráficas de nuestro tosco perfil, tan ajeno a la plástica.

Llevó desde sus orígenes la pretensión de ser un sitio sociológico de interés más vasto que su ceñido objetivo original, a pesar de haberse iniciado con la excusa de aquel seminario. Este significante neologístico (hipersociología) inducido por la extensión de los vocablos computacionales, pretende por tanto dar cuenta(4) de la tendencia señalada a incorporar en el ejercicio reflexiva diferentes formas y experiencias de lazo social, de concebir la práctica y abordaje de la sociabilidad virtual, y sus conexiones, ya sean conflictivas o complementarias, con el -hasta el momento- denominado mundo real. En otras palabras, nuevamente una sociología.

En la actual estructura curricular de la sociología, un seminario cumple tareas de investigación. Si bien los resultados de esta experiencia académica no se encuentran completamente concluidos, produjo sus conclusiones expuestos hoy en la correspondiente sección de "trabajos de los alumnos". Como alude a una experiencia pasada, sus contenidos, serán los de menor nivel de renovación. En la oferta de la carrera de sociología, el seminario dio paso a otro proyecto como lo es en este momento la Cátedra de Informática y Relaciones Sociales. Esta cátedra, sin excluir tareas de investigación en su interior, se propone prioritariamente una actividad de instalación de la problemática de la sociología de la informática en nuestra comunidad intelectual y profesional. En la -ahora- sección del Seminario de Informática y Sociedad se encontrarán las huellas que demarcan los alcances y límites de la experiencia. A ella se agrega la actual fase académica que constituye la Cátedra de Informática y Relaciones Sociales. Ambas instancias delimitan y orientan todas las partes constitutivas de esta home page. Gráficamente inclusive, entre los logotipos de estas cátedras, se encuentran las puertas de todas las secciones contenidas, y las que próximamente se irán incorporando.

Hipersociología, no se encuentra en un dominio uba.ar -como ya habrá advertido el lector visitante-, traducción en la jerga codificada de internet de la indisimulable pertenencia académica e intelectual de esta página. Esto sólo se debe al retraso de la Facultad de Ciencias Sociales en asumir y ejecutar una política de participación activa en la llamada "aldea global"(5). Es así que por casi dos años, resultó la única home page de la facultad, y -hasta dónde hemos podido escrutar-, la única con contenidos de sociología del país. En consecuencia, no ha podido tener el dominio que naturalmente le correspondía, adoptando el de anice.net.ar, gracias a la solidaridad de Fritzware S.R.L., y a los formalismos del DNS. Hoy nuestra facultad, ha decidido comenzar a desperezarse, y aunque aún somnolienta y debilitada de recursos, está iniciando el primer paso de la publicación de una home page institucional, aunque esto no nos compele a una mudanza compulsiva a corto plazo.

Sin embargo esta saludable novedad, no nos exime de esfuerzos, ya que otra vez aparecemos en el centro de este nuevo escenario. El actual estado de la comunicación científica de la facultad, aunque apenas incipiente, surge del desarrollo de una política en tal sentido, que oportunamente elaboramos, y que hoy, aún con las inenarrables penurias y dificultades que padecemos, tenemos la oportunidad de ejecutar. Esta página de la Facultad, también está a cargo del colectivo responsable de hipersociología, aunque tenga una división interna del trabajo específica, responsable de los resultados de aquella.

II.Hipersociología hoy. Resultados y proyectos.

Entonces, hipersociología resulta el brazo virtual de estos amplios propósitos. Por un lado auxilia la tarea académica concreta ofreciendo la casi totalidad de la bibliografía en línea, con traducciones (si fuera necesario) hechas por el propio grupo docente, links a las principales universidades que trabajan en esta intersección del conocimiento, programa académico y cronograma de trabajo, y se constituye en una biblioteca virtual, entre otros servicios. Por otro intenta ser un llamado de atención respecto a la necesidad de pensar los emergentes modos de articulación social electrónica desde la óptica de las ciencias sociales, pretendiendo instalarlo por tanto, en la agenda temática de sus disciplinas y matices teóricos e ideológicos constitutivos.

Sin embargo, en un sentido más vasto, Hipersociología designa un grupo de trabajo que en la esfera académica adquiere la estructura de una cátedra, mientras como colectivo, ya más horizontal y por tanto menos acartonado, acomete diversas tareas como la elaboración de un libro(6), la organización de un Congreso Internacional como el Buenos.Aires.Ciudad.Inteligente, o diseña, dirije, y ejecuta actualmente la política de Comunicación Científica de la Facultad de Ciencias Sociales, además de algunos otros proyectos en ciernes. Todas estas actividades, se unen a la edición, mantenimiento y crecimiento de esta página, que a la vez refleja de manera más acabada que los libros y artículos, nuestra actividad como investigadores y escritores.

Cada una de ellas, resultan partes constitutivas de un todo convergente respecto al declarado propósito de contribuir -e invitar- al debate y a una práctica activa, respecto a las relaciones sociales (en el más amplio sentido) contenidas en la vida virtual.

Todas las estructuras significantes que se encontrarán aquí, denuncian la intención de articular un conjunto de prácticas problemáticas que los lazos virtuales suscitan, para formular interrogantes y sugerir problemas. Se pretende una contribución hacia la ya aletargada emergencia de una sociología de la informática que, no obstante con dificultades, intenta instalarse en el campo académico e intelectual argentino. Sosteníamos en las páginas del libro que "(...)vencer la displicencia que, en nombre de los -ya acomodados- grandes problemas de la sociología, se apodera de la facultad, requiere no obstante, mucho más que libros. Hablamos de toda una política de desarrollo no exclusivamente curricular, sino globalmente académica que, incluyéndola, contemple la instalación de hardware, software, políticas de distribución de los recursos, montajes de redes físicas y virtuales, y temáticas a investigar. En suma, la construcción de condiciones materiales y políticas para la intervención de la comunidad universitaria en esta realidad". Bueno, en eso estamos, o al menos, hacia allá vamos.

Aquí aparece reflejado de manera mucho más extensiva que en los papers el ineludible trabajo de campo, las horas de búsqueda mediante la navegación, las prácticas de constitución de microcomunidades virtuales propias, la engorrosa y en ocasiones agobiante programación. Aquello que ya hemos connotado como una "sociología de la informática", en su faz teórica, y una "política de comunicación" en su vertiente ejecutiva, articuladas en nuestra actividad, son mostradas aquí, desde la propia cocina. Va en la dirección de una mirada detallada de la naturaleza cualitativa de este medio tecnológico que a la vez invita a la intervención, que cómo se pretende subrayar, desde nuestro lugar subjetivo, será necesariamente apasionada.

Hipersociología intenta constituirse en un espacio virtual de debate, crítica, y difusión que estimule la reflexión y a la vez la interacción político-virtual, en torno a ejes cardinales de aquello que constituye su vasta, aunque simultáneamente específica frontera temática, al menos en las lenguas en las que puede participar. No está atenazada por otra censura que nuestro propio juicio valorativo, teórico, ideológico, y político. No representa otra opinión, ni mucho menos posición institucional, que la suya propia. Su inscripción formal deviene de la cátedra de Informática y relaciones sociales, pero desde allí, construye un colectivo de trabajo, una red de adhesiones, simpatías, y lazos en general, a los que se debe prioritariamente. Al estar inscripta en la estructura de la Universidad, dónde de hecho rige la más plena libertad teórica y académica, desarrolla su política editorial (virtual en este caso), en el marco de las más plena libertad invitando permanentemente al debate, y la crítica sistemática. En un sentido muy genérico, puede decirse que ella es expresión oficial, sólo de la Cátedra.

El hecho de que Hipersociología, haya sido por casi dos años la única home page de la Facultad, podría inducir al error de suponer cierto reflejo "oficialista". Quizás inclusive podría obtener algún falso prestigio por el hecho de haber sido la "única". No apelamos a ello. Haber mantenido, y hacer crecer esta página nos enorgullece. Por el contrario, la soledad en la que nos desenvolvimos, y hasta la actual indiferencia reinante en la Facultad por dotar de contenidos la página oficial nos entristece y obliga a redoblar esfuerzos en el señalamiento del lugar que ocupan estas tecnologías en el debate actual de las ciencias sociales.

Nuestro propósito no consiste en realizar sólo una página de "difusión", sino que los textos y discusiones consignadas aquí, y las permanentes incorporaciones, multipliquen las inquietudes, estimulen la polémica y la producción creativa, porque es a la vez un llamamiento a participar de la experiencia. El modesto arsenal tecnológico con el que contamos (nuestra home page, y nuestras listas de distribución, formularios, etc, y los que iremos incorporando), pretenderá el ejercicio de una suerte de foro permanente de debate teórico y político, de relación académica e intelectual, en torno a los problemas generados por las nuevas tecnologías.

Decíamos en la presentación de la lista internacional. "Ágora" que "bajo el supuesto de que la libre discusión moviliza el conocimiento científico y tecnológico en todos los campos del saber, creemos que la tecnología es susceptible de ser debatida, politizada, y puede ser relativamente orientada hacia fines sociales incluso opuestos a su origen mercantil. Olvidar su costado político es cooperar para que la lógica del sistema logre mayor impunidad". Es así que nuestro derrotero se orienta a coordinar esfuerzos en torno a este cuestionamiento, haciendo uso de las potencialidades de difusión e interacción intrínsecamente contenidas en estas tecnologías. Concebimos este proyecto crecientemente global en el campo de la comunicación científica como algo más que en un simple lugar de distribución "vertical" o unidireccional de información. La obtención de información es una de las tantas alternativas de uso de Internet.

Hipersociología considera a Internet como un espacio de luchas democráticas, que dándole particular ponderación a las campañas ya instaladas, o bien intentando desarrollar las propias, se autoconcibe como un lugar de "participación política virtual" o bien si se nos permite continuar la alegoría con el mundo tradicional, de "militancia virtual". Partimos de la hipótesis, que su existencia, da lugar a una ciudadanía virtual, cuya naturaleza pretendemos lo más conciente, activa, y comprometida, aunque dentro de los límites que la ciudadanía política normal le impone a la constitución de la subjetividad politizada.

En este espíritu inscribimos la pretenciosa a la par que ardua campaña "Libros gratis para el 2000", cuya acotada práctica, sin ser en modo alguno los únicos del ciberespacio, encuentra una pequeña expresión concreta en nuestra biblioteca.

Intentamos sostener, que entre las potencialidades de internet, se cuenta la posibilidad de socializar radicalmente la información y la cultura, "no exclusivamente mediante la desaparición de las fronteras físicas y la interacción en tiempo real, sino a la vez poniendo a disposición de los usuarios, la totalidad de la producción cultural presente y pasada". En este punto nos enfrentamos diametralmente a quienes sueñan con convertir a la red en un gran mercado, cosa que en parte van logrando, ya que éste es uno (aunque no el único) de los obstáculos mayores que se interpone a una creciente difusión del saber, del arte, y de la creación humana en general. La limitación, -superable a largo plazo- del ancho de banda, no justifica la vigencia, en modo alguno, del cerrojo mercantil.

Decimos en los fundamentos de nuestra campaña que "la gran aduana del mercado, impide de esta forma el desembarco de lo mejor de la producción humana, bajo la figura ideológica del "estímulo" que reportaría este anacronismo para la continuidad productiva".

Cuál es la funcionalidad de una lógica que produce cultura para pocos -habida cuenta de la desigual distribución del dinero y los recursos materiales en general-, y dinero para muchos menos aún? Hasta dónde puede seguir sosteniéndose esta restricción si sólo vasta actualmente la decisión voluntaria del autor, o bien la decisión política del lector, para que en su formato digital, una masa inmensa de la cultura disponible pasada y presente resida en alguna unidad de almacenamiento a disposición del que quiera disfrutarla? Hasta cuándo se sostendrán principios ideológicos devenidos de un universo social y económico, que esta tecnología, no sólo no contiene, sino que incluso contradice?

Hasta cuándo continuará la ficción jurídica que en la era de internet o la fotocopiadora, pretende resguardar la plusvalía de la rama productiva editorial, con fórmulas tales como "ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede reproducirse, almacenarse, o transmitirse en forma alguna, ni tampoco por medio alguno, sea éste eléctrico, químico, mecánico, óptico de grabación o de fotocopia, sin la previa autorización escrita de la editorial" (7)?

Sea por razones, académicas, ideológicas, políticas, de egolatría, o de otra naturaleza, o todas ellas juntas, no queremos para nosotros otra cosa que la difusión de nuestra actividad, bajo la forma del papel, o bajo la forma eléctrica, química, mecánica, óptica de grabación o de fotocopia, sencillamente porque no hacemos todo esto, no escribimos, ni para nuestro beneficio pecuniario, ni para el ajeno.

Lejos de estar contra los libros, los amamos, fomentamos, y publicamos. Compartimos con Umberto Ecco, que "los libros seguirán siendo indispensables no sólo para la literatura, sino para cualquier circunstancia en la que uno necesite leer con atención, no sólo recibir información, sino también pensar y reflexionar sobre el tema. Leer una pantalla de computadora no es lo mismo que leer un libro...."(8). Pero el libro no es el único formato en que puede residir un texto, o una reproducción gráfica. Sí, no obstante, es la única en que puede reposar la restricción monetaria.

No descartamos el intento por influir -aunque estemos muy lejos de poder hacerlo efectivamente-, en aspectos no tan directamente vinculados a la dinámica intrínseca de Internet y las luchas consecuentes, sino en aspectos políticos locales que nos plantean límites materiales a su generalización. Pensamos concretamente en la actual ausencia de debate y politización de las escandalosas privatizaciones en el área de comunicaciones de nuestro país, o las concentraciones del poder de difusión, eufemísticamente llamados "multimedios".

Hipersociología es por el momento bilingüe, aunque el inglés se encuentra algo aletargado, respecto al español. Sin embargo iremos buscando alternativas que nos permitan superar las fronteras de la lengua, máxime a partir de la organización de la campaña que sólo podrá alcanzar su cometido si incorpora todas las lenguas y culturas. Esta página se va actualizando al ritmo que nuestras fuerzas -por cierto limitadas- lo permite, ya sea gráficamente(9), o en términos de contenido. Pero intentará una permanente actualización que de cuenta del estado de elaboración, búsqueda y resultado de esta ardua actividad que acomete.

III. Los modos de hacer hipersociología. Subjetividades, condiciones materiales, y otras tensiones.

Hipersociología, decíamos, no pretende configurarse como un espacio exclusivamente virtual, ya que a la vez publica en forma tradicional o clásica, y organiza congresos y encuentros, desarrolla redes universitarias de información y comunicación, o dicta cátedra(10). Tampoco pretende ser un grupo de trabajo exclusivamente académico sino un colectivo de debate, inter, intra, y extra académico simultáneamente, que resulte permeable e influya a la vez, sobre las experiencias de relación virtual. Es así que Hipersociología está designando un colectivo de trabajo académico, dada su insolayable inserción institucional, y a la vez un grupo humano ya más horizontal y desacartonado que una cátedra, con una sensibilidad abierta a la distribución y socialización del poder, la cultura, el conocimiento y la información, mediante soluciones comunitarias, desde un pleno pluralismo teórico, ideológico y político. Grupo humano, por último, que a la vez hipotetiza que es dable encontrar en las actuales tecnologías de la información , canales para realización de algunos de estos propósitos, razón por la cual, experimenta estas condiciones al límite de sus posibilidades.

Su mecánica de trabajo dependerá de las tareas a realizar y del modo de disfrutar de la actividad. En ocasiones podrá usar para sí los medios virtuales constituyendo una microcomunidad interactiva donde la participación, opinión, crítica, organización, e incluso decisión (a través del voto) se canalizan por esta vía. En otras recurrirá a las clásicas reuniones físicas, a las que añadirá cada vez más momentos para comer y beber, o bromear.

Todo llevaría a suponer que en realidad este grupo es una extensión de la cátedra, formalmente instalada, que por su propia pasión extiende tentacularmente sus potencias hacia actividades, que no obstante vinculadas, no están normalmente contempladas en este tipo de estructura académica. Pero sólo quien conozca de cerca la situación de precariedad de la Facultad de Ciencias Sociales, evitará sorprenderse del hecho de que nadie de este grupo percibe renta alguna por su tarea académica, y sólo uno de ellos posee una designación honoraria. Recién la implementación del área de comunicación científica de la facultad, permitió compensar en parte este déficit en dos miembros del equipo, con simbólicas posiciones institucionales "no docentes".

Surge de aquí, que sólo mediante un denodado fervor por la creación, una confianza en la naturaleza de este proyecto, y una apuesta a la producción de conocimientos y resultados, hipersociología pueda mantenerse, e incluso crecer. Resulta una demoledora respuesta al eficientismo del ajuste, basado en la motivación del beneficio material individual. Estamos en presencia de movilizaciones subjetivas de otro orden, estrictamente inverso al actualmente de moda, y generalizado a todos los ámbitos de impacto ideológico, incluyendo en esto a la Universidad. Hay aquí curiosidad en su estado más salvajemente humano, deseo, en su acepción más descarnada.

Cuando introdujimos (de la misma forma que aquí) el primigenio seminario de informática y sociedad, ya pergeñabamos la dificultad. "En el contexto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, este simple propósito -el seminario- resulta algo así como una tarea de encarnación utópica, un desafío hacia la demolición de los muros del atraso, la penuria y la indiferencia. A la vez, un acto de piratería, obligado a eludir las aduanas del formalismo, a construir puentes alternativos de producción y circulación de conocimientos, reflexiones y experiencias. Puentes sin peajes institucionales, ni garitas de vigilancia intelectual.(...)Los medios técnicos resultan previsibles, y se inscriben en los más recientes desarrollos tecnológicos, sin los cuales no sería posible esta visita a nuestra página. Los otros medios, los humanos, nos remiten antes bien a una verdadera antigualla: el más crudo voluntarismo, la solidaridad, el entusiasmo, en suma, la desusada libidinización de la propia actividad enfrentada a la contundente razón del desánimo, hoy investido de pragmatismo político y mercantil".

Hoy ya es una utopía realizada, por lo que se expande para encontrar otras con las que nutrirse, que no obstante vayan en la misma dirección y permitan capitalizar los resultados alcanzados. La penuria de los medios materiales, comienza hoy a reducirse. Pero lo que esto demuestra, es que los medios no producen resultados por sí mismos, sólo los facilitan. Cuando comentamos la presentación de la home page, por entonces no lo dijimos ni publicamos, pero nuestra opinión era que hipersociología no existía gracias a la Facultad, sino a pesar de ella.

Resulta en este sentido un homenaje, a la producción y difusión del conocimiento, al debate, y la crítica, por el propio placer de su producción. Las características de hipersociología a las que este texto alude, reposan en la misma motivación subjetiva y política que su versión primitiva de hace dos años: continúa apelando al voluntarismo, y a la soltura creativa, a la mayor horizontalidad respecto a las estructuras académicas formalmente esclerosadas.

Qué cambió pues de entonces a hoy? Pues que Hipersociología resulta cada vez más difundida y reconocida en el ámbito académico nacional e internacional(11), y que extiende su actividad a diversas formas de incentivar la reflexión sobre su objeto, la interacción y la difusión de contenidos.

Si aún el lector, (navegante, visitante)(12), no hubiera saciado sus dudas acerca de qué es hipersociología, quizás baste señalar que es simplemente un grupo humano integrado por Miguel Banet, Alejandro Fritz, Nicolás Nóbile, Ignacio Perrone y Pablo Vázquez, y coordinados por quién suscribe, que se expresa productivamente bajo formas de presentación heterogéneas -aunque simultáneas- como esta home page, algún librito, congresos o encuentros de debate de estos temas, internet en la facultad, la cátedra de....y vaya uno a saber que otra utopía voluntarista de aquí en más.


Notas

(1) Tal el título de la novela de William Gibson, "Luz Virtual", Barcelona, Minotauro, 1994.
(2) Término este último que remite simultáneamente tanto a magnitud de contenidos cuanto de visitas.
(3) Por más que las crecientes formalidades actuales de la investigación alejen cada vez más a la sociología de la literatura (y luego del propio conocimiento), como es dable observar en la actual pobreza reflexiva y expositiva.
(4) Hasta dónde un significante puede hacerlo, polisemia mediante.
(5) De hecho resultó la última unidad académica de toda la Universidad en tener una home page.
(6) E. Cafassi (editor), "Interntet: Políticas y Comunicación", Bs. As., Biblos, 1998, cuyo título original pergeñamos como "Lazos virtuales", expresión que seguimos considerando más pertinente a nuestro objeto y ángulo de mirada, pero que una decisión comercial de la editorial terminó traduciendo a estos términos más pedestres, digeribles, y -se arguyó- vendibles.
(7) Texto extraído de la retiración de tapa de nuestro libro.
(8) Conferencia pronunciada en la Academia Italiana de Estudios Superiores de América, Universidad de Columbia, USA, 12 de noviembre de 1996. Fragmentos reproducidos por el diario Perfil, suplemento domingo, 19 de julio de 1998.
(9) Incluso en este plano se permite actualizar fotografías (quizás cada vez más expresivas respecto al ánimo colectivo y a sus afectos, y por tanto más ajenas a los formalismos académicos), no sólo como expresión del paso del tiempo con la consecuente perdida capilar de algunos de nosotros (los hay aún indemnes), sino como expresión gráfica de su realidad.
(10) De todas formas, aunque así fuera, requeriría de sujetos encargados de su consecusión. Lo que en este apartado se intetará señalar es el hecho de los resultados están enormemente vinculados a las características particulares de ellos.
(11) En principio mucho más internacionalmente que escala local, a juzgar por nuestra estadísticas de visita, y por los mails que el webmaster recibe, aunque esto puede deberse al propio atraso de la vida académica argentina en utilizar esta herramienta, e incorporarla como objeto de estudio y reflexión.
(12) Las concesiones neologísticas a las que la informática nos obliga, encuentran en este caso una resistencia visceral por nuestra parte. Un visitante, o bien navegante, cuando de organizar discursividad se trata, se nos representa, como interlocutor, bajo la figura de una tía que en el mejor de los casos traerá masitas, pero difícilmente la mirada crítica y atenta a la que la textualidad invita. Parece designar una pasada distraída y acrítica por la lectura. Y el problema no consiste sólo en la figura representada para el escritor, sino en la posible frivolización de la lectura, que el formato de pantalla tiende a inducir.